Inspiración
Para variar tu inspiración, prueba a variar aquello de lo que te alimentas. Quita el sonido para ver una película, escucha la misma canción en bucle, lee solo la primera palabra de cada frase de un relato, ordena piedras por tamaño o por color, aprende a tener sueños lúcidos.
Rompe los hábitos. Busca las diferencias. Fíjate en las conexiones.
Uno de los indicios de la inspiración es el asombro. Tendemos a dar muchísimas cosas por sentadas. ¿Cómo podemos superar la desconexión y la insensibilidad ante las increíbles maravillas de la naturaleza y del ingenio humano que nos rodean?
Rick Rubin, El acto creativo: una forma de ser