
Me gasté 500 $ para comprobar si el SEO ha muerto
/ 8 min de lectura
Índice
La IA ha matado el SEO y las webs de contenido ya no tienen sentido, porque ahora los chatbots te dan todas las respuestas. Es lo que llevo oyendo los últimos meses. Y aun así, a pesar de todo el catastrofismo, millones de personas siguen buscando cada día en Google cosas como “cuánto tiempo hay que hervir las patatas” en lugar de preguntárselo a ChatGPT.
Como me considero una persona bastante escéptica, y me gusta validar hipótesis con datos y experimentos, decidí comprobar si esto es realmente cierto o no.
En el pasado he gestionado varias webs de contenido de nicho, las he posicionado en los primeros puestos de Google y las he monetizado con Adsense. Algunas de esas webs acabé vendiéndolas al cabo de un tiempo. Ahora mi objetivo es comprar unas cuantas webs con un tráfico modesto pero constante y llevarlas al siguiente nivel, aumentando tanto las visitas como los ingresos, para ver si en 2026, en pleno auge de la IA, todavía es posible.
Mi hipótesis actual es que la IA no ha matado el SEO. Simplemente ha subido el listón de calidad. Las webs pequeñas siguen vivas, pero las de baja calidad probablemente tienen los días contados.
Las webs
Adquirí 3 webs en 3 idiomas diferentes, todas del mismo nicho: la cocina.
Elegí estas webs por varios motivos. En primer lugar, al estar en idiomas distintos, me permiten probar diferentes estrategias de SEO local y comparar cómo se comporta Google en distintos ecosistemas de internet. Los mercados de internet de los idiomas más pequeños me interesan especialmente, porque ahora mismo parecen menos saturados de contenido generado por IA.
En segundo lugar, todas las webs siguen una estructura parecida, así que al final no requieren mucho más trabajo que si fuera una sola web.
En cuanto a las cifras, entre todas reciben unas 5.000 visitas al mes. La web principal concentra el 50% del tráfico y las otras dos se reparten la otra mitad. En cuanto a la monetización, Adsense las aceptó todas rápidamente y, en el momento de la compra, generan unos 15 $ al mes.
Otro aspecto positivo es que las webs llevan funcionando unos 3 años, lo que es bueno para el SEO. Algo que he aprendido con los años es que internet tiene una memoria sorprendentemente larga. Las webs antiguas, incluso las mediocres, a menudo tienen ventaja sobre los proyectos recién creados.
¿Por qué comprar en lugar de construir?
Quizá alguien se pregunte por qué decidí comprar webs existentes en lugar de crear otras nuevas desde cero.
La respuesta es sencilla: posicionar una web nueva en Google suele llevar mucho tiempo y requiere una cantidad considerable de trabajo inicial antes incluso de poder comprobar si tus ideas funcionan. Tienes que crear contenido, construir autoridad, esperar a la indexación e ir ganándote poco a poco la confianza de Google. Como el objetivo de este experimento es comprobar si las webs de contenido de nicho todavía pueden crecer en la era de la IA, empezar de cero introduciría demasiadas variables adicionales y ralentizaría mucho el experimento.
Por eso decidí comprar webs que ya tienen un tráfico estable, aunque en descenso, e intentar mejorarlas. Así puedo centrarme directamente en la optimización, la UX, la calidad del contenido y la monetización, en lugar de pasar meses intentando sacar adelante un dominio completamente nuevo.
Costes
Todas las webs están alojadas en el mismo servicio de hosting, que cuesta 25 $ al año. Además, los dominios cuestan unos 12 $ al año.
Por lo tanto, para cubrir gastos las webs tendrían que generar al menos 61 $ al año (sin contar el coste de adquisición). Con el RPM actual de 1,93 $ necesitaríamos unas 32.000 visitas al año. En el futuro quizá considere alternativas de hosting más baratas para reducir aún más los costes, pero por ahora mi prioridad era la estabilidad y conservar en la medida de lo posible los posicionamientos existentes. Como las webs ya estaban indexadas y recibían un tráfico constante, preferí reducir al mínimo los cambios de infraestructura después de la migración para no introducir riesgos de SEO innecesarios.
El objetivo de este experimento no es solo ver si en 2026 todavía es posible aumentar el tráfico de una web de contenido de nicho, sino también saber si sigue siendo una opción rentable para alguien que quiera ganar un dinero extra.
Muchas discusiones sobre la IA y el SEO se centran solo en el tráfico, pero el tráfico por sí solo no significa nada si las cuentas que hay detrás ya no salen.
El plan
Ahora mismo las webs tienen un aspecto muy básico y muy poco contenido por página. Lo bueno es que todas siguen la misma estructura y que cada una tiene unas 200 URL posicionadas en Google.
Lo primero que hice tras la adquisición fue asegurarme de que todo funcionaba correctamente después de la migración, tocando lo mínimo posible y arreglando solo algunos problemas de redirecciones. Algo que he aprendido es que las webs pequeñas suelen ser mucho más frágiles de lo que parecen. Unas cuantas redirecciones mal hechas o páginas rotas pueden destruir años de SEO sorprendentemente rápido.
Después de unas semanas de estabilización, toca ponerse manos a la obra.
Como decía, las webs son casi idénticas, así que primero me centraré en una (la que ahora mismo recibe menos tráfico) y después replicaré en las demás los cambios que funcionen. Lo hago así para evitar errores que podrían acabar con el SEO de las otras dos webs, las que tienen más tráfico.
Ahora mismo tengo varias ideas para aumentar el tráfico.
Alargar las páginas
En primer lugar, centrarme en las páginas que ya existen y ampliar su contenido.
Cuando compré la web, cada página tenía unas 150 palabras. No estaban escritas por IA, lo cual es bueno, pero eran todas bastante parecidas.
El primer paso, por tanto, es aumentar la cantidad de contenido de cada página.
Empecé por las páginas con más impresiones, pasándolas de ~150 palabras a unas ~1400. Usé IA, otras webs y YouTube para documentarme sobre los temas, pero escribí todo el contenido yo mismo para que suene lo más natural posible y para asegurarme de que todo es coherente con el propósito de cada página.
Algo que cada vez tengo más claro es que el SEO moderno se parece mucho más a la ingeniería de sistemas que a escribir un blog. La estructura, la claridad, la velocidad de la página y la arquitectura de la información importan mucho más de lo que piensa la mayoría de la gente.
Este proceso lleva tiempo, así que todavía me quedan varias páginas por actualizar. Por suerte me gusta cocinar y aprender cosas nuevas. De hecho, es mi parte favorita de crear webs de contenido de nicho.
Mejorar el diseño y la UX
Otra cosa que hay que mejorar es el diseño de las páginas, que ahora mismo parece un blog de principios de los 2000. De hecho, toda la web es básicamente HTML y CSS.
Añadí algo de JavaScript para crear herramientas que puedan ayudar al usuario. Con la ayuda de Claude hice que toda la interfaz fuera mucho más atractiva. Ahora parece una web de esta década.
También optimicé el tamaño de todas las imágenes y reduje a la mitad los tiempos de carga, lo que ayudará a mejorar el posicionamiento de la web en las búsquedas de Google.
Algo que me fascina de las webs de contenido pequeñas es cómo mejoras técnicas minúsculas pueden tener a veces efectos desproporcionados. La economía de internet es mucho más frágil de lo que imagina la mayoría de la gente.
También añadí una sección de preguntas frecuentes al final de cada página y unas tarjetas de respuesta rápida al principio, que suelen gustar a los buscadores.
Ampliar los verticales
El contenido de la web está muy centrado en un nicho concreto de la cocina: los tiempos de cocción de distintos ingredientes. Pero creo que tiene potencial para incluir también otros tipos de preparaciones, además de recetas o incluso recomendaciones de utensilios de cocina. Parte de este contenido ya lo he incluido en las páginas existentes, y otra parte irá a páginas completamente nuevas, lo que ampliará el alcance de las webs creando nuevos verticales de contenido.
Aumentar los ingresos
Como decía antes, uno de los objetivos del experimento es ver si las webs de contenido de nicho siguen siendo rentables en la era de la IA, y para eso tengo que aumentar los ingresos de cada web.
Este tipo de webs suele tener dos vías de monetización: la publicidad y los enlaces de afiliación. Ahora mismo solo monetizo con publicidad, aunque tengo previsto añadir enlaces de afiliación de Amazon cuando cree las páginas sobre utensilios de cocina. Por ahora prefiero centrarme en optimizar las páginas que ya existen. Al aumentar la cantidad de contenido de cada página, también aumento el espacio disponible para los anuncios. La web tenía anuncios colocados a mano: he mantenido algunos y he activado la colocación automática para el resto. Con la colocación automática de Adsense, se usa IA para detectar el mejor número, posición y tipo de anuncio para cada página. Según mi experiencia, suele funcionar bastante bien, aunque hay que tener cuidado con algunos tipos de anuncios que pueden resultar invasivos para el usuario, como algunos anuncios superpuestos. En cualquier caso, esos tipos de anuncios se pueden bloquear desde el panel de administración de Adsense, pero por ahora lo he dejado todo activado.
Conclusión
Ahora tengo que seguir aplicando estos cambios al resto de páginas. Veremos si tienen algún efecto o si la IA ha matado de verdad el SEO y la gente ahora solo busca a través de chatbots. Sígueme para leer las próximas actualizaciones sobre este y otros experimentos.